El método

Antes de construir nada, hay que ordenar la cabeza.

La persona joven no necesita más vídeos ni cursos. Necesita alguien que le ayude a ordenar el camino. Esto es lo que llevo aplicando 15 años con gente que quiere emprender en lo social y no sabe por dónde empezar.

Pensar bien antes de moverte.

El nombre no es decorativo

Raíz y Acción.

No es un nombre bonito. Es una declaración de intenciones.

Raíz: porque todo proyecto que dura tiene una base clara — saber por qué lo haces, para quién y qué problema resuelve. Sin raíz, construyes sobre arena.

Acción: porque la claridad sin movimiento no sirve de nada. El objetivo no es entender mejor tu situación. El objetivo es que pases a hacer algo concreto.

Cómo funciona

Te hacemos preguntas. Tú decides. Repetimos.

El mentor no te da respuestas hechas. Te hace las preguntas que necesitas para llegar a las tuyas. Porque el que tiene que vivir con la decisión eres tú.

Cada conversación parte de donde lo dejaste. Recordamos tu contexto, tus objetivos, tus dudas. No empiezas de cero cada vez.

El camino completo

Seis fases.

El diagnóstico inicial te sitúa en una de las seis fases del método. No empiezas por el principio; empiezas por donde estás. A partir de ahí, el mentor te acompaña fase a fase.

01

Me entiendo

La claridad personal precede a la claridad del proyecto.

Objetivo. Antes de hablar del proyecto, ordenamos quién eres. Qué te mueve, qué te indigna, qué decisiones tomas con criterio y cuáles tomas por inercia.

Enfoque. Claridad sobre la persona. Sin esto, lo de fuera flota.

02

Encuentro mi causa

Una causa con cara importa más que una idea abstracta.

Objetivo. Identificas qué problema te importa de verdad y a quién quieres ayudar. Algo que esté cerca, que conozcas, que merezca tu tiempo.

Enfoque. De la indignación difusa a una causa con cara.

03

Aterrizo mi idea

Quien quiere hacerlo todo no acaba nada.

Objetivo. Conviertes la inquietud en una propuesta concreta. No la idea perfecta: una versión clara de qué haces, para quién, y por qué tendría sentido empezar por ahí.

Enfoque. Foco. Y soltar las otras ideas durante un tiempo.

04

Diseño mi primer proyecto

Probar pequeño cuesta menos que adivinar grande.

Objetivo. Pasas de idea a plan. Qué necesitas, con quién, cuánto cuesta arrancar, qué riesgos hay, qué se puede probar pequeño antes de comprometerse a grande.

Enfoque. Estructura honesta. No es un business plan, es un mapa para no perderte.

05

Salgo al mundo

Antes de vender, construye audiencia y conversaciones.

Objetivo. Lanzas algo real, aunque sea minúsculo. Un evento, una carta a tres personas, una landing, una conversación. Lo que mueva al proyecto fuera de tu cabeza.

Enfoque. Acción imperfecta. Aprender en directo, no en simulación.

06

Aprendo y crezco

Lo que se compone supera lo que explota una vez.

Objetivo. Revisas qué funcionó, qué no, qué te llenó y qué te vació. Decides cómo seguir sin quemarte. Crecer a tu ritmo o cambiar de rumbo a tiempo.

Enfoque. Sostener lo que vale la pena. Soltar lo que no.

A claras

Lo que no hacemos aquí.

Hay mucho ruido en el ecosistema emprendedor. Queremos ser explícitos sobre lo que no somos.

  • ×Vender plantillas vacías ni 'fórmulas mágicas'.
  • ×Hacer terapia ni sustituir acompañamiento clínico.
  • ×Decirte qué tienes que emprender. Eso lo decides tú.
  • ×Garantizar resultados ni medir tasas de éxito.

Si has llegado hasta aquí, prueba.

Cinco minutos. Sales sabiendo en qué fase estás.