Método Startidea

Empieza por ti,
no por la idea.

El problema casi nunca es la falta de talento. Es la falta de estructura para descubrirlo y convertirlo en acción. Acompañamos a gente joven con inquietud social a aterrizar lo que llevan dentro.

Pensar bien antes de moverte.

Empieza el diagnóstico. En cinco minutos sabes por dónde te toca tirar.

01

Me entiendo

02

Encuentro mi causa

03

Aterrizo mi idea

ClaridadFocoCriterio propioAcciónComunidadImpactoPensar bienTu siguiente paso

El problema

Tienes algo en la cabeza. Lleva ahí meses.

Apuntas ideas, abandonas otras, te lías comparándote en redes. Lo que te falta no es talento, es dirección. Y dirección sin acompañamiento se queda en buenas intenciones. Ese hueco es lo que intentamos llenar.

No es cuestión de tener prisa, sino de saber dónde pisar.

Nuestra solución

Raíz, y después Acción.

El nombre no es decorativo. Primero la raíz —quién eres, qué te mueve, qué decisiones tomas por inercia—. Después la acción —idea aterrizada, piloto pequeño, salir al mundo, aprender—. Diagnóstico corto, hoja de ruta propia, un mentor que conoce tu contexto y sesiones en directo con la comunidad.

Decides tú. Nosotros te hacemos preguntas mejores.

El método

Seis fases. Empiezas por la tuya.

Ver el camino completo →
01

Me entiendo

La claridad personal precede a la claridad del proyecto.

Objetivo. Antes de hablar del proyecto, ordenamos quién eres. Qué te mueve, qué te indigna, qué decisiones tomas con criterio y cuáles tomas por inercia.

Enfoque. Claridad sobre la persona. Sin esto, lo de fuera flota.

02

Encuentro mi causa

Una causa con cara importa más que una idea abstracta.

Objetivo. Identificas qué problema te importa de verdad y a quién quieres ayudar. Algo que esté cerca, que conozcas, que merezca tu tiempo.

Enfoque. De la indignación difusa a una causa con cara.

03

Aterrizo mi idea

Quien quiere hacerlo todo no acaba nada.

Objetivo. Conviertes la inquietud en una propuesta concreta. No la idea perfecta: una versión clara de qué haces, para quién, y por qué tendría sentido empezar por ahí.

Enfoque. Foco. Y soltar las otras ideas durante un tiempo.

04

Diseño mi primer proyecto

Probar pequeño cuesta menos que adivinar grande.

Objetivo. Pasas de idea a plan. Qué necesitas, con quién, cuánto cuesta arrancar, qué riesgos hay, qué se puede probar pequeño antes de comprometerse a grande.

Enfoque. Estructura honesta. No es un business plan, es un mapa para no perderte.

05

Salgo al mundo

Antes de vender, construye audiencia y conversaciones.

Objetivo. Lanzas algo real, aunque sea minúsculo. Un evento, una carta a tres personas, una landing, una conversación. Lo que mueva al proyecto fuera de tu cabeza.

Enfoque. Acción imperfecta. Aprender en directo, no en simulación.

06

Aprendo y crezco

Lo que se compone supera lo que explota una vez.

Objetivo. Revisas qué funcionó, qué no, qué te llenó y qué te vació. Decides cómo seguir sin quemarte. Crecer a tu ritmo o cambiar de rumbo a tiempo.

Enfoque. Sostener lo que vale la pena. Soltar lo que no.

Si llevas tiempo dándole vueltas, esto es para ti.

Cinco minutos de diagnóstico. Al terminar, sabes por dónde tirar y qué tres cosas hacer esta semana.